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La reforma del Código Penal sobre delitos económico. ¿Cuál es la responsabilidad de mi empresa?

En noviembre de 2011 entró en vigor la reforma que hace responsable penal de los delitos monetarios a las empresas. El bufete de abogados Roig, Bergés y Martínez nos aclara los aspectos más destacados.

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Publicado el 25.4.2012 por EmprendeRioja

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La Ley de Emprendedores limitará la responsabilidad patrimonial de los autónomos si cuando emprenden una actividad o un negocio fracasan

Era una de las novedades con las que se especulaba, pero este martes el rumor adquirió mayor consistencia: "La Ley de Emprendedores limitará la responsabilidad patrimonial de los autónomos si, cuando emprenden una actividad o un negocio, fracasan". 

Las palabras de arriba son de Lorenzo Amor, presidente de ATA, que daba cuenta en Twitter del contenido de algunas de las negociaciones que el Gobierno está llevando a cabo con los colectivos de autónomos en cuanto a lo que la nueva Ley de Emprendedores se refiere. 

 

¿Responsabilidad limitada o ilimitada? 

La futura ley deberá responder a una de las preguntas que llevan varios meses encima de la mesa: ¿Debe responder con su patrimonio un autónomo ante el posible fracaso de su negocio? ¿O debe limitarse la responsabilidad patrimonial teniendo en cuenta que los autónomos representan una enorme mayoría porcentual en el tejido empresarial del país ? 

 

Marco legal: autónomos Vs. sociedades 

En España, los autónomos son directamente responsables de las deudas que acumulen, esto es: si un autónomo acumula unas deudas que no puede pagar, su responsabilidad patrimonial es total, pudiendo el acreedor embargar sus bienes mediante un proceso judicial. En cuanto a la ley se refiere, un autónomo en España responde con su patrimonio y bienes personales ante el posible impago de deudas o fracaso de su negocio en general. 

Bastante más protegidas están las sociedades limitadas (SL), anónimas (SA) y cooperativas, entre otras, en las que, en principio, los bienes del emprendedor están totalmente aislados del capital social de la empresa . Así, un acreedor no puede exigir el embargo del patrimonio del emprendedor ante posibles deudas. No obstante, en ocasiones los administradores de las empresas (sobre todo si éstas son unipersonales) sí que se han visto afectados por el impago de créditos bancarios en los que hayan estampado su firma. 

 

Problemas de la responsabilidad limitada 

Entre los problemas que puede acarrear la limitación de responsabilidades patrimoniales por parte del autónomo destacan dos factores: por un lado, la posibilidad de que los bancos dificulten aún más el crédito si la responsabilidad del autónomo se limita ; por otro, la posibilidad de que los administradores de sociedades limitadas y anónimas viesen un agravio comparativo en caso de que los autónomos tuviesen el mismo derecho de limitación de responsabilidad pero no tuviesen que aceptar las cargas impositivas que soportan las SL y SA precisamente por esa limitación. 

En cualquier caso, los principales colectivos de autónomos apoyan esta medida. En concreto, Uatae apostaba en octubre de 2001 por "la inembargabilidad absoluta de la vivienda habitual, que el resto de los bienes inmuebles sólo sean embargables en una cuantía equivalente a los rendimientos netos de su actividad económica de los cinco últimos años y que tampoco se pueda disponer de los bienes obtenidos por el cónyuge del deudor". 

Además, solicitaban "que los bienes del emprendedor sean asimismo inembargables en caso de que se haya suscrito un seguro de responsabilidad civil" . 

 

Hacia un modelo americano 

En general, desde varios puntos del panorama emprendedor se pide que el ecosistema de emprendimiento en España se asemeje más al modelo americano, en el que el administrador de una empresa no adquiere tanta responsabilidad legal por el cierre de la misma como en nuestro país . De este modo, los colectivos de autónomos pretenden que el fracaso de un negocio no suponga un impedimento para que el autónomo en cuestión pueda volver a emprender sin cargar con las deudas acumuladas previamente.

 

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Publicado el 25.4.2012 por EmprendeRioja

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¿Por qué aquello que se ha decidido no se cumple? ¿Qué ha fallado? A
menudo la ejecución de una idea se complica porque el proceso para ponerla
en práctica no es el adecuado o porque en mitad del camino han surgido
problemas. Conozca qué elementos hay que tener en cuenta para cumplir lo
acordado.
 
Un día antes de una reunión clave los asistentes reciben una copia del Power
Point de la presentación. Ésta incluye un resumen de las recomendaciones, y
los argumentos y datos que las apoyan. Algunos las leen. Y entonces llegan
los problemas: unos consideran que las cifras están equivocadas, algunos
cuestionan los criterios que sustentan las conclusiones y otros preguntan por
las alternativas que existen. Al final, el ejecutivo de turno afirma: “En estos
momentos no podemos hacer nada”. Así que se acuerda posponer la decisión
final al próximo mes.
 
Este escenario, que se puede dar en cualquier organización, incluye un
error de base: el proceso para la toma de decisiones no es el adecuado.
Se equivocan desde el principio, de acuerdo con Nacho Ríos, socio de la
consultora Bain & Company. Según este experto, “las compañías eficientes
funcionan de otra forma: siguen cuidadosas estructuras en la toma de decisiones, se
aseguran de llegar a acuerdos en sus criterios, hechos y alternativas”.
 
Estos son los cinco elementos que se deben tener en cuenta para llegar a una
decisión estructurada y conseguir que se lleve a cabo:
 
1.Criterios. “No se puede tomar una decisión sin tener un criterio para tomarla”,
explica el socio de Bain. Un informe puede contener diversos datos y
explicaciones, pero si se desconoce si estos sirven para aumentar las ventas,
captar más clientes o ser más eficientes, carecen de sentido. “Se deben tener
criterios, una base para evaluar el éxito o el fracaso, para decidir conforme a
aquello que se quiere conseguir”, añade Ríos.
 
2.Hechos. Hace 20 años conseguir datos era una tarea que requería tiempo y
esfuerzo. Hoy día, se consiguen de forma rápida, pero cuántos más se tengan,
mejor. Solicitar cifras y más cifras sólo es un modo de retrasar una decisión.
 
3.Alternativas. El 82% de los ejecutivos no tiene en cuenta las alternativas para
tomar una decisión. Por ejemplo, en una organización se acuerda bajar los
precios para aumentar las ventas de un producto. “¿Existen otras vías? ¿Qué
alternativas tengo? ¿Cuáles rechazo y cuáles tengo en cuenta? Los directivos
deben examinar todas las opciones. Si se desconocen las alternativas, será
complicado llegar a una conclusión y tomar una decisión”, considera el socio de
Bain.
 
4.Responsabilidad. “¿Qué se ha decidido?” “Se ha decidido esto, pero
personalmente esperaría y vería”. Comentarios de este estilo se pueden
escuchar al término de una reunión. La toma de decisiones exige
responsabilidad: “El grupo es el que decide y el que da apoyo unánime”, opina
Ríos.
 
5.Cierre. Decidir algo no es lo mismo que hacerlo. “Si no se comunica la
decisión, se establecen responsabilidades y fechas para poner en marcha lo
acordado, todo caerá en saco roto”, apunta el experto. Hay que dejar las cosas
claras: las personas deben conocer lo que tienen que llevar a cabo y cómo,
para no encontrar obstáculos. Además, es recomendable el feedback para
conocer si la decisión funciona.

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Publicado el 26.3.2012 por EmprendeRioja

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